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Reseña

 

40 años de Social Justice and the City: Un simposio en torno a un clásico de la geografía crítica The New School, New York, 4 de mayo 2013

 

Blanca Rebeca Ramírez Velázquez*

 

*Universidad Autónoma Metropolitana–Xochimilco

 

El pasado 4 de mayo, el programa de Posgrado de Diseño y de Ecologías Urbanas de la escuela Parsons de la New School de Diseño y la Escuela de Estrategias de Diseño y el Centro de Políticas, Cultura y Lugar de la Universidad de Nueva York, hicieron un llamado al organizar un simposio de un día que celebrara los 40 años de la edición del libro Social Justice and the City, editado por primera vez en 1973, y por supuesto a conmemorar a su autor: David Harvey.

A diferencia de lo que se acostumbra en la Academia, y a pesar de que fue convocado como un evento en instalaciones docentes y presentado por representantes de la geografía anglosajona, la celebración no fue una conferencia con muchos expositores sino que se realizó de manera informal ya que no hubo ponencias a presentar, a pesar de la relevancia de los 22 participantes, locales o de otras partes de Estados Unidos y Europa que presentes o a través de comunicados vía electrónica participaron en el evento. Por el contrario, de lo que se trataba es de hacer una reunión de especialistas, estudiantes, artistas y activistas que pudieran expresar la importancia y actualidad que el libro puede tener después de 40 años para la comprensión de los procesos urbanos de los entornos en que cada uno incursiona.

Miguel Robles–Durán, Director del Programa de Posgrado de Diseño y de Ecologías Urbanas de la New School, de ascendencia mexicana y residente por largos años en Estados Unidos, tomó inicialmente la palabra para resaltar la importancia del evento pero también del texto. Argumentó que en el momento de su alumbramiento, probablemente no era un buen libro ni para la gente ni para los geógrafos, en la medida que para ambos ámbitos se presentaba como demasiado revolucionario para los tiempos. Concretamente se refirió al capítulo 4, en donde se resaltan las "Teorías revolucionaria y contrarrevolucionaria en geografía y el problema de la formación de guetos" y evidentemente la postura marxista que en el texto se desarrolla ampliamente, que no eran bien recibidas al interior de esta área del conocimiento en ese momento.

Sin embargo, agregó que el texto más que presentarse como una propuesta estrecha y enfocada exclusivamente a la disciplina en cuestión, es un documento multidisciplinario que tiene impacto en otras áreas del conocimiento, como las ciencias sociales y las del diseño como el urbanismo, lo que evidentemente se percibió en el evento, ya que el impacto que este trabajo tiene para los estudiantes de diseño urbano, urbanismo y sociología urbana sigue estando presente en el momento actual, además de la geografía.

Con estos preámbulos de corte general, Robles– Durán le dio la palabra a David Harvey quien en lugar de hacer una apología académica del libro, se expresó informalmente en relación a como llegó a pensarlo y a concluirlo. Con el manuscrito original sobre la mesa, mostró abiertamente cómo de la primera corrección todavía mecanografiada, salieron tantas modificaciones escritas a mano que lo convirtió en otro texto diferente del que inicialmente había presentado. Esto, y posteriormente con la revisión de las galeras que también mostró a la audiencia, no tiene nada que ver con la manera de editar los libros en la actualidad, y dijo: el documento se fue rehaciendo otra vez hasta que quedó la versión final que se editó por primera vez en inglés en 1973.

Anteriormente, el autor había estado trabajando en temas que vinculaban filosofía, valores ética y justicia, en un libro meramente metodológico que se publicó en 1969 con el título de Explanation of Geography, escrito todavía en Gran Bretaña. En él se exponían agudamente los problemas metodológicos que se presentaban en la geografía clásica en relación con estos temas. Este libro es editado en español en 1983 con el título de Teorías, leyes y modelos en Geografía y a pesar de constituirse como un gran clásico sobre temas metodológicos, no fue tan conocido como el que escribe posteriormente en 1973 y que se celebra en este momento.

Al trasladarse en 1969 a Baltimore, a la universidad de John Hopkins, el impacto que generó su llegada a Estados Unidos fue desconcertante, ya que dijo:

cuando nos cambiamos de país y de geografía, vemos cosas que en el otro entorno, en donde vivíamos, aparentemente no tenemos; y fue la pobreza lo que mayormente llamó mi atención en Estados Unidos, en la medida en que me preguntaba ¿cómo en el país más rico del mundo podía haber tanta pobreza?

Con esto en mente, se empezó a vincular con el problema de la vivienda, utilizando la teoría marxista y sus categorías para analizarlo y entenderlo. Así se confrontó con una geografía con orientación de disciplina que no hablaba de imperialismo ni de otras categorías que pudieran explicar al capitalismo de ese momento y que debía ser construida y pensada para explicar la pobreza, la escasez y la producción de vivienda, y otros con ellos relacionados.

Por el contrario, encontró una diferencia clara con las ciencias sociales que hablaban del marxismo y en donde había categorías específicas y orientaciones que explicitan la comprensión de estos problemas en la sociedad. Así surgieron, como parte de su producción, una serie de artículos cuyo interés fundamental consistía en hacer formulaciones conceptuales sobre el concepto de espacio en la teoría social para poder conectar las ideas relativas al espacio con la justicia social que demandaban los movimientos sociales, que culminaron posteriormente en la conformación del libro en cuestión (Harvey, 1973).

Este trabajo se inserta en un momento de cambio y de actividad política importante como lo fue el final de la década de 1960 y el inicio de la de 1970, en donde no solo proliferaron movimientos sociales como el de 1968 y otros que reivindicaban justica social entre otras muchas que se planteaban, sino también una amplia gama de publicaciones de izquierda que trabajaban con los problemas sociales del momento. Así se contó con las ediciones y traducciones de los textos de Marx y Gramsci, entre otros, y se desarrollaron trabajos contemporáneos como el de Castells también en el ámbito de lo urbano: La Cuestión Urbana (1972) y, por supuesto, es el momento en donde surge la obra de Harvey de Social Justice and the City (1973).

Para hablar de él informalmente, de su importancia e impacto, estuvieron presentes académicos de la talla de Don Mitchell, Melissa Wright, Linda McDowell, William Tab, Neil Brenner, Erik Swygedouw, y otros activistas en movimientos políticos, artistas y profesores del área de urbanismo, no solamente geógrafos sino tambien científicos sociales relacionados con el tema urbano espacial y los procesos políticos. Ya desde el anuncio que lo preparaba se decía que:

Después de 40 años de su publicación, Social Justice and the City es tan relevante como cuando se concibió. En la medida en que el proceso de urbanización se incrementó más que nunca bajo el control de las élites, se refuerza una ola de segregación espacial que altera radicalmente nuestras realidades urbanas. Hoy, Social Justice and the City provoca miradas y direcciones que permanecen en el centro de cualquier imaginación de resistencia, y también en la acción hacia la creencia que formas sociales más justas de urbanización son posibles.

Sin embargo, cabe preguntar ¿por qué sería importante este hecho en el ámbito de la geografía mexicana y la latinoamericana en el momento actual? La respuesta se centraría en cuatro puntos que parecen cruciales del trabajo de Harvey. Primero, en América Latina, el texto que celebró sus 40 años de existencia, es más conocido entre los urbanistas que entre los geógrafos. Esto tiene que ver con dos elementos de contexto importantes: en primer lugar, la importancia del libro de Castells (1974), pero sobre todo, el marxismo estructuralista francés en relación con la comprensión del proceso urbano en América Latina en la década de los años setenta del siglo pasado, que influyó más a los urbanistas que a los geógrafos, para quienes Harvey en este momento era casi un desconocido en el ámbito de la geografía mexicana, pero no así entre arquitectos y cientistas sociales. Sin embargo, como su conocimiento era más en el ámbito de algunos arquitectos o sociólogos marxistas formados en la escuela sajona y no la francesa, su impacto se vio limitado por la importancia y el impacto del estructuralismo en el momento.

Segundo, en ese sentido, y por el desconocimiento relativo que hay del texto, éste se presenta en la geografía mexicana en particular, y en la latinoamericana en general, como "nuevo" por lo que es preciso rescatar y reconocer, ya que enfatiza en la relación entre el proceso social de reproducción de la ciudad como forma urbana en su relación con el proceso capitalista–forma urbana que se constituyen como un eje fundamental de análisis que sigue vigente en el momento actual.

Tercero, el énfasis que el texto pone en la justicia social como instrumento de distribución justa y equitativa en la producción del espacio socialurbano de los últimos cuarenta años del capitalismo contemporáneo, es sin duda un elemento fundamental para la producción de espacio alternativos a los que el sector inmobiliario y el capitalismo contemporáneo impone para su propio desarrollo.

Por último, y sobre todo, los planteamientos socialistas que el texto resalta en la segunda parte, que se relacionan con las "Teorías revolucionarias", son de fundamental importancia ahora para plasmar el papel de cambio que la ciudad tiene, mismo que queda totalmente rescatado y claro en el último libro del autor, titulado Rebel Cities, en donde pasa del derecho a la ciudad plasmado en los textos de Lefebvre que inspiraron mucho los que realizó en el siglo XX, al significado que la revolución urbana de la ciudad puede tener en los albores del siglo XXI. Pocos textos hablan en la actualidad de un futuro crítico y alterno para entornos diferentes de los que actualmente se tienen; esto lo constituye, sin duda, un instrumento de esperanza que reconoce la posibilidad de "reclamar la ciudad para una lucha anti–capitalista" al enfatizar la manera como los movimientos sociales de Londres y el de Wall Street en Nueva York, son elementos fundamentales para creer que todavía existen las Ciudades Rebeldes (Harvey, 2013), en el marco de una lucha por la justicia social al interior no solo de la urbes en Estados Unidos, sino también en las latinoamericanas y las del mundo.

 

REFERENCIAS

Castells, M. (1972), La question urbaine, Maspero, Paris.

Castells, M. (1974), La cuestión urbana, Siglo XXI Editores, México.

Harvey, D. (1969), Explanation in Geography, Edward Arnold, London.

Harvey, D. (1973), Social Justice and the city, John Hopkins University Press, Baltimore.

Harvey D. (1983), Teorías, leyes y modelos en Geografía, Alianza Editorial, Madrid.

Harvey, D. (2013), Rebel Cities: from the right to the city to the urban revolution, Verso, London.

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